viernes, 14 de noviembre de 2008

Conflicto de Soberanías

El tema de esta semana es el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por la fiscalía especial para la defensa de la Constitución en contra de los artículos 39 y 40 del texto constitucional, resuelto favorablemente por la sala de lo Constitucional por haber sido reformados por el Congreso sin tener facultades para ello por tratarse de artículos pétreos. La consecuencia es que se elimina la figura del Vicepresidente y se vuelve a los tres designados que establecía el texto original de 1982. Por haberse presentado este asunto en el refuego de la campaña electoral y la no inscripción de uno de los precandidatos, el tema alcanzó mayor relevancia en la discusión pública.

Estudiar científicamente algo es analizarlo en sus causas, efectos y manifestaciones. ¿Cuál es la causa de que el Congreso haya reformado artículos irreformables, pétreos o intangibles? Algunos han dicho que fue un descuido, un error del Poder Legislativo. Es difícil creer que un cuerpo colegiado, integrado por 128 cabezas pensantes y sus asesores, haya podido pasar por alto algo tan elemental como que los poderes constituidos no tienen más facultades que las que el poder constituyente ha querido darles en el texto constitucional. Por eso el poder constituyente, representado por la asamblea nacional constituyente, es soberano, absoluto, extraordinario y unifuncional por cuanto sólo se convoca para crear la constitución y con ella la base de todo el orden jurídico, mientras que los poderes constituidos son subordinados a la Constitución, limitados, ordinarios y multifuncionales por cuanto ejercen las funciones de gobierno.

Honduras es el único Estado del mundo cuya soberanía está representada por dos titulares: el pueblo y el Congreso. Es decir que sobre el mismo territorio y la misma población existen dos soberanos. Es una soberanía bicéfala, cosa rara porque soberanía significa poder supremo, es decir que sobre un soberano no puede existir ningún otro poder que tenga el mismo atributo. Honduras se define como un Estado libre, soberano e independiente bajo un gobierno democrático, republicano y representativo. Es democrático, porque es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Es republicano, porque el poder del Estado no está concentrado en un solo órgano, sino distribuido en tres poderes que son independientes y sin relaciones de subordinación. Los gobernantes tienen poderes limitados y son electos por un tiempo determinado. Fueron la características que los romanos le dieron a la forma republicana de gobierno que crearon para sustituir a la odiada monarquía.

El único soberano es el pueblo según la Constitución. Sin embargo el Congreso se llama y se deja llamar soberano. ¿Cómo es posible que haya dos soberanos sobre un solo Estado? ¿Cómo es posible que el poder soberano del Estado sea representado por dos titulares? Tal vez alguien piense que el hecho de que el Congreso se autodenomine soberano y se deje llamar de esa manera no tiene ninguna trascendencia o que se trata de simples palabras. Es como si alguien se autodenominara superman sin que le diera por imitar al personaje de las películas de ficción. Yo no lo veo tan inocente.

Si el Congreso es soberano en su propia concepción, inconscientemente actuará como si lo fuera en realidad. Cuando en la transición de la monarquía absoluta a la democracia en Gran Bretaña se llamó soberano al parlamento es porque, como decían los ingleses, podía hacerlo todo menos hacer de un hombre una mujer, es decir alterar las leyes de la naturaleza. Pues si el Congreso se llama soberano puede hacer todo lo que corresponde al poder constituyente como reformar los artículos pétreos e interpretar la constitución como se interpretan las leyes. Ambas cosas ha hecho y ambas cosas le son negadas como facultades en la Constitución.

Una actuación aparentemente inocente por parte del Poder Legislativo nos ha metido en un problema. Ahora resulta que no sabemos si en las próximas elecciones internas y generales vamos a votar por un vicepresidente o por tres designados. El presidente del Tribunal Supremo Electoral ha dicho que los movimientos de los partidos que van a elecciones internas deberán completar sus planillas agregando dos candidatos más para completar los tres designados. Otros opinan que la convocatoria a elecciones se hizo cuando las reformas expulsadas de la Constitución estaban todavía vigentes y por lo tanto las elecciones internas y generales del próximo año deben hacerse solamente con la figura del Vicepresidente.

No es fácil orientarse entre tantas opiniones contradictorias. Hasta se ha opinado que sobre el fallo de la Corte la última palabra la tiene el Congreso como si los poderes no fueran independientes o si alguien fuera del Poder Judicial estuviera facultado para revisar sus fallos. Por supuesto que el Congreso puede y debe realizar la formalidad de poner a tono la Ley Electoral con los mandatos de la Corte en el asunto que nos ocupa, pero si no lo hace de todas maneras el fallo de la corte deja sin valor los artículos expulsados del texto constitucional.

¿Conflicto de soberanías? Más bien es el conflicto entre dos titulares de la soberanía del Estado, uno auténtico que es el poder constituyente y uno inauténtico que es el Congreso al llamarse soberano y actuar como si lo fuera. Afortunadamente el constituyente previó en el texto constitucional la forma cómo se puede declarar inconstitucional una ley y, por extensión en este caso en forma insólita una reforma constitucional. El caso de don Elvin Santos, que algunos creyeron se iba a resolver con la decisión de la Corte, sigue vivo y coleando porque el alto tribunal no podía pronunciarse sobre algo que no se le ha pedido. ¿Dos soberanos? No puede ser.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Política y emociones

El triunfo de Obama no sorprendió a nadie , ni siquiera a Mccain. La gran discusión se ha centrado en las circunstancias que permitieron la derrota de un blanco, héroe nacional, frente a un muchacho negro de 47 años, desconocido fuera de Estados Unidos hace poco tiempo y que su triunfo haya sido tan aplastante. Todos los analistas coinciden en que esto sólo es posible en una democracia madura y seguro de sí misma como el sistema del pueblo, por el pueblo y para el pueblo suyo sobrevivencia en el mundo proclamó Lincoln en la oración de Gettysburg el 19 de noviembre de 1863, cien años y tres días antes del asesinato de Kennedy.


Hay coincidencia también en que el gobierno de Bush favoreció la pérdida de su partido y de su candidato. El problema de Irak y la crisis financiera actuaron como detonantes de su derrota electoral. Pero esas condiciones objetivas no hubieran sido suficientes sin las condiciones subjetivas que aportó el candidato Obama y su impacto en la opinión del electorado norteamericano. Fueron sus planteamientos y sobre todo su personalidad fresca, serena, segura, joven, la que obró el milagro de un cambio que pocos años antes nadie hubiera podido predecir. El éxito además se debió a su habilidad para presentarse como la encarnación de los valores que están en la raíz de la nación norteamericana y no como representante de una minoría negra que, aunque lo apoyaba así como la mayoría de la comunidad latinoamericana, no hubiera sido suficiente para darles el triunfo a los demócratas.


La otra parte de la discusión se ha centrado a nivel internacional en las expectativas sobre el rumbo que se dará a la primera potencia mundial bajo la administración Obama. Todos dan por hecho que las primeras medidas serán de política interna en el campo económico-financiero para restablecer la credibilidad en el sistema y evitar que el efecto dominó afecte a todas las economías del mundo vinculadas umbilicalmente a los Estados Unidos. Se da también por aceptado que la política exterior sustituirá la fuerza por el diálogo y la negociación tomando en cuenta que el mundo, gracias a la globalización, es ahora una unidad que se ve afectada por cualquier acontecimiento, aunque ocurra en los países otrora aislados y casi insignificantes.


¿Qué lecciones podemos sacar de las elecciones recientes en USA? La primera es, como lo dijimos, la madurez del sistema democrático, trabajada con la delicadeza de una obra de arte por todo un pueblo en la sucesión ininterrumpida de las generaciones. La superación del racismo ancestral. La naturalidad con que grupos de republicanos proclamaron su apoyo a Obama sin que eso se viera como traición a su partido. La calidad del debate político-electoral por su contenido, por el respeto que se dispensan los candidatos, por el criterio valorativo de los electores. Por la calidad de las convenciones, eventos masivos cuyas funciones han venido cambiando con el tiempo. Ya no son para elegir a los candidatos, aunque se siga realizando esa formalidad, sino un estallido ordenado de euforia por los candidatos que ya se conocen y por el partido.


Pero lo más importante fue ver ratificada una vez la verdad de que una campaña victoriosa es resultado de la inteligente combinación de una percepción correcta de la realidad presente, ideas claras y accesibles sobre las posibles soluciones, la presencia de un candidato que goce de credibilidad y que despierte olas de entusiasmo en los electores acompañado todo con la orquestación de una campaña que no sustituya ni opaque la actuación protagónica del candidato.


Mucho nos queda por hacer en Honduras. Nuestro sistema, que desde su origen en Atenas se define como el poder del pueblo, tiene cada vez menos la confianza del pueblo. El sectarismo, regado como un virus en todo el cuerpo social, echa por tierra cualquier intento de que marchemos todos en la misma dirección para realizar a mediano plazo un proyecto compartido de país. Los candidatos, a falta del carisma para entusiasmar con su presencia y su discurso, nos llenan de mensajes publicitarios a cuales más ridículos. La realidad marcha en una dirección y las campañas electorales por otra de manera que al elector se le hace difícil orientarse para tomar una decisión racional y satisfactoria al momento de elegir.


La política, dicen los alemanes siguiendo a Max Weber, se decide con la cabeza y se ejecuta con el corazón. Sólo las ideas no bastan. Sin emoción no hay política. La emoción sin ideas tampoco basta. Pero aunque haya emoción e ideas ningún candidato puede alcanzar el éxito si no cuenta con la credibilidad necesaria para que sirva de sustentación a sus llamados de apoyo.


¿Cuál es la percepción de la realidad que tienen los candidatos? Cuáles son las soluciones a corto, mediano y largo plazo que proponen? ¿Motivan? ¿Entusiasman? ¿Generan credibilidad? ¿Despiertan esperanzas en un futuro mejor para todos? ¿Tienen un pasado limpio? ¿Qué piensa y dice la gente que los conoce de cerca? ¿Cuáles han sido sus aportes al desarrollo nacional? ¿Los hemos visto tomar decisiones en condiciones imprevistas e inesperadas? ¿Qué dice su familia de su desempeño en el círculo familiar?


Habrá aplicar esa evaluación a cada uno de los candidatos y candidatas en la actual campaña y en la del próximo año. Sólo así podremos contar con una imagen correcta de cada candidato al momento de votar y sólo así podremos evitar que el brillo enceguecedor de la publicidad nos confunda y cacemos un gato creyendo que es una liebre. Veremos si Obama para los gringos y para el mundo es tan bueno como parece. Con ideas y emoción se hace la política, pero también con credibilidad.

¿Se desprestigian o los desprestigian?

¿Se desprestigian o los desprestigian? La maravilla del idioma español, el idioma que se habla en el cielo y que tanto se destruye en Honduras, nos permite expresar ideas contrarias con sólo pasar el mismo verbo de intransitivo a transitivo. Los partidos políticos: ¿Se desprestigian a sí mismos o los desprestigian? Porque nadie duda que la política, los políticos como profesionales de esa noble actividad y los partidos como instrumentos de la misma se han desprestigiado en toda América Latina y no sé si en el mundo. Hay estudios que así lo dicen.


Aquí en Honduras es fácilmente comprobable. Bastó que en esta semana se insinuara desde casa presidencial como difícil la realización de las elecciones internas de los partidos y la atención a los damnificados para que se volviera a satanizar a los políticos por insistir en las elecciones en perjuicio supuestamente de la atención a los damnificados. El mismo pueblo en las consultas que se hicieron para aumentar la riqueza de una empresa privada de telecomunicaciones se inclinó fácilmente por la alternativa excluyente . Afortunadamente se aclaró a tiempo que el Ejecutivo nada más había hecho saber las dificultades que se habían creado a raíz de las lluvias a fin de que se tomaran en cuenta y todo con la mayor inocencia y la mejor voluntad según dicen . Se convocó a un diálogo al más alto nivel para acordar la forma en que sea posible atender la emergencia en sus aspectos estructurales y humanos al mismo tiempo que el proceso electoral que está ya a las puertas el cual, si fue un error anticiparlo por conveniencia de algunos, sería un mayor error postergarlo indefinidamente por conveniencia de otros o de los mismos que lo movieron primero. El resultado del diálogo fue una posición intermedia entre hacerlas elecciones en la fecha prevista o aplazarlas hasta febrero. Se realizarán el 30 de noviembre, 14 días después, es decir cuando todo esté como antes de las lluvias. La decisión queda en manos del Congreso Nacional.


Pero los partidos ( o partidas como dijo un chusco) : ¿Se desprestigian a sí mismo o los desprestigian? Pues en esto pasa quizá lo que le pasó a una indita de la montaña donde yo me crié. Se corrió el rumor de que se acostaba con el patrono y con el hijo del patrono cuando ambos en forma alternativa visitaban la propiedad para atender los negocios agrícolas. Cuando algún vecino, llevado por impulsos de orden moral, le reclamó a la Tive( Natividad se llamaba la indita) que por qué se había metido con el hijo si se sabía que le hacía las horas extras a su madre y esposa de su padre contestó en un lenguaje atropellado por la rapidez con que pronunciaba las palabras: pues él que me dijo y yo que le dije que sí.. Quiero decir con el símil que a los partidos los desprestigian, porque hay quienes lo quieren hacer y los partidos colaboran en que se haga. Hablo de los partidos no sólo como aparatos jurídico-institucionales, sino como organizaciones de ciudadanos para la participación política cuya imagen depende sobre todo de quienes los integran, de su valores, de su conducta y de su manera de actuar en el escenario político no sólo como simples ciudadanos sino posteriormente como representantes electos y como funcionarios públicos.


¿ Por qué permiten los partidos políticos que cualquiera los use como plataforma para lanzarse a la más alta magistratura de la nación sin tener méritos ni siquiera para alcanzar un puesto edilicio? De la noche a la mañana aparecen fulanos y zutanos sin que nadie sepa de dónde vienen a decirnos que nacieron para dirigir nuestros destinos como nación y los partidos, en nombre de una democracia reñida con la meritocracia , les abren paso y hasta los impulsan al logro de sus propósitos. Nadie duda que en el círculo de sus amistades esas personas puedan gozar de algún prestigio, el problema es que fuera de ese círculo nadie los conoce y si los ha oído mencionar no es por sus buenas acciones.


Hay otros que teniendo méritos no los expresan . Como me han asignado una clase de lógica jurídica y me he obligado a razonar lógicamente, traduzco a razonamientos deductivos algunos anuncios publicitarios: Todas las personas que tienen chocoyos son buenos legisladores, fulano tiene chocoyos, por lo tanto, fulano será buen legislador y hay que votar por él. Pero el de los chocoyos es un hombre inteligente y ha hecho un trabajo como diputado que bien podría exhibir para pedir que se le reelija de una forma más respetuosa para quienes lo eligieron la primera vez. Es un líder joven, hijo de un líder viejo de su partido.


Un ejemplo de otro partido para no parecer sectario: Honduras necesita un piquito para salir de sus problemas. A fulano le dicen piquito, por lo tanto hay que elegir a Piquito como Presidente. Algunos méritos a de tener Eduardo Maldonado para ofrecerse y haber logrado ser precandidato a la Presidencia como para que sus asesores echen mano del apodo cariñoso que le dicen sus amigos como tema central de su campaña. Lo mismo pasa con Nocheclarita. Otra distinguida dama, que no ha hecho mal trabajo, quiere que votemos por ella porque me llega y no por lo bueno que ha hecho como diputada, que indudablemente lo ha hecho. Al no partir de un análisis responsable de la realidad ni tener propuestas programáticas, los partidos dejan el espacio libre para que cada candidato diga lo que le dé la gana para promoverse y se echa mano de las técnicas de la publicidad comercial sin las adaptaciones a la publicidad política que promueve personas a los altos cargos públicos y no productos industriales para el mercado.


El populismo, que se fundamenta en una relación directa del líder providencial con la masa, se abre paso a costa del desprestigio de los partidos y los partidos le dicen que sí como la Tive Vásquez al hijo y al papá. Y así, ¿ Quién podrá defenderlos? Ni el Chapulín Colorado.

viernes, 24 de octubre de 2008

Emergencias ayer y hoy

Emergencia viene de emerger, de salir a flote- Es algo que surge de pronto y toma desprevenido a quien la padece. Se aplica a una enfermedad, a un accidente. Contingencia es la posibilidad de que algo ocurra o no. Si ocurre y es desastroso se convierte en una emergencia. Bien le viene a COPECO su nombre, porque se trata de una comisión que tiene que estar siempre preparada ocurra o no una emergencia.

Estamos ahora, por causa del exceso de lluvia, en una situación de emergencia. Ha sido declarada oficialmente por el gobierno para obviar ciertos trámites y atender a los damnificados con la urgencia del caso. Sin dejar de lamentar lo que ocurre, estas emergencias ya no deberían de serlo. Ocurren cada 20 años desde antes de que América fuera descubierta y sabe Dios si desde que se formó el continente a raíz del Big Bang. El mismo Colón quedó atrapado por estas mismas tempestades en la Isla de Jamaica en su último viaje cuando ya padecía de gota. Así me parece haberlo leído en la Biografía que sobre el descubridor escribió Madariaga, la misma donde nos revela la condición de judío de don Cristóbal o , por lo menos, descendiente de judíos conversos.

¡Que feo suenan esas alusiones librescas frente al drama humano de nuestros compatriotas! Es que se me chispoteó. Me contaba mi madre que su papá, mi abuelo para más señas, murió en septiembre de 1914 y que fue enterrado bajo una lluvia incesante que duró varios días. Eso ocurrió en la ahora llamada antigua Ocotepeque. 20 años después fue destruida totalmente la ciudad como efecto de la inundación producida por el río Marchala, una quebradita que se seca en verano, pero por un embalse que se hizo en la montaña y luego derramó todo su contenido sobre la ciudad, no quedó piedra sobre piedra, excepto el templo católico. Exactamente lo que acaba de ocurrir en un sector de Corquín, Copán, con todas las lamentables consecuencias que conocemos. Le tocó al gobierno de su general Carías ver todo sin poder hacer más que el plano para reconstruir la ciudad en el lugar donde se encuentra hoy.

Otros 20 años después, en 1954, cuando era apenas un niño, se supo de la tragedia que produjo la unión de los ríos Chamelecón y Ulúa, que corren paralelos por el valle de Sula, como consecuencia del mismo fenómeno lluvioso que estamos sufriendo. Fueron destruidas, como ahora, todas las cosechas cuando ya estaban a punto de ser recogidas. Mi hermano mayor, que había emprendido la aventura de trasladarse a la Costa Norte, nos envió una carta dándonos detalles sobre lo sucedido y la destrucción de su milpa, único tesoro del campesino nuestro. Fue el último año del gobierno de Gálvez y el principio de la dictadura de Lozano Díaz.

Otros 20 años después ocurrió el FIFI, fenómeno natural que destruyó la infraestructura de la Costa Norte, las cosechas y ocasionó ocho mil muertos. Gobernaba el General López Arellano, especializado en golpes de Estado a quien por cierto le costó mucho darse cuenta de lo que estaba sucediendo en el país que gobernaba. Cosas de la vida. Yo ya estaba crecidito y en mi condición de secretario ejecutivo del Consejo de Coordinación para el Desarrollo (CONCORDE), me tocó con mis compañeros gestionar recursos en el exterior y organizar las labores de asistencia. Andábamos entusiasmados por llevar a la práctica la Encíclica el Progreso de los Pueblos de Pablo VI.

Un poco más de 20 años después, en 1998, ocurrió el Mitch. Le tocó al gobierno de Carlos Roberto Flores enfrentar el desastre que fue superior a todos los mencionados anteriormente. Por su impacto en la vida nacional y por su cercanía en el tiempo, todos lo recordamos Y ahora, cuando todavía no nos recuperamos del Mitch y apenas diez años después, nos cae de nuevo un fenómeno lluvioso que al momento de escribir este comentario ha afectado a todo el país y aún no termina. Ha producido más de 20 muertos, miles de evacuados de sus lugares y ubicados en albergues improvisados por haber perdido sus viviendas.

De cada desastre hemos venido aprendiendo algo. Al vivo a señas y al tonto a palos como decían los viejos cuando yo todavía no lo era. . Se ha ido tomando conciencia de que muchas situaciones son prevenibles y otras, aunque inevitables, pueden ser manejadas de manera que causen el menor daño posible. Se han creado instituciones y mecanismos de coordinación por parte de la sociedad y el Estado, pero todavía hace falta que las personas, las familias y las comunidades dejen de exponerse al peligro al construir sus viviendas y en su comportamiento cotidiano. El primer responsable de su seguridad sigue siendo cada persona y la familia, con la ayuda lógicamente de los entes públicos.

En esta ocasión hay que hacer un obligado reconocimiento a los medios de comunicación gracias a cuyos servicios de información y denuncia ha sido posible que los organismos de socorro orienten su acción en forma más provechosa y pronta. HRN y Televicentro se improvisaron centros de acopio con mucho éxito. Igual reconocimiento hay que decir del gobierno. La idea de nombrar a un alto funcionario como responsable de la coordinación de la emergencia en cada departamento ha sido muy buena y mejor donde el funcionario nombrado ha tomado en serio sus responsabilidades.

Ahora, cuando termine la causa del desastre, le queda al actual gobierno y más al que sigue, reconstruir las obras de infraestructura dañadas, enfrentar el problema de la producción destruida y, primero y sobre todo, resolver los problemas humanos de la población afectada. Especialmente el problema de la vivienda.¿ Nos prepararemos mejor para dentro de 20 o menos años?

viernes, 17 de octubre de 2008

CARRETERAS

Quería un titular que me permitiera referirme a varios temas al mismo tiempo y no encontré otro que el que usted ya leyó. Ya verá usted, por qué. Empecemos por el principio, como debe ser. Fueron los marxistas, cuando estaba de moda confesarse seguidor de don Carlos, el de la abundante barba para decirlo en el estilo de Homero, quienes nos enseñaron a diferenciar la infraestructura, de la estructura y la superestructura en forma escalonada de manera que la inferior sostiene a la superior. La primera se refiere a las obras físicas, las según a la economía y la superestructura a las diferentes formas de expresión cultural como la religión, la filosofía y la literatura que eran epifenómenos determinados por la estructura económica.


El Ministro de Soptravi de Honduras no cree en esas carajadas, porque no es ni ha sido nunca marxista. Cree, al contrario, que la estructura económica, puede sostenerse y desarrollarse en el aire. No hacen falta las carreteras. Las próximas cosechas de café y de granos básicos bajarán de las montañas transportadas por el viento o arrastradas por las abundantes aguas de los ríos que, de paso, han contribuido con el señor Ministro a destruir las vías terrestres de comunicación. Por más reclamos que llegan de los diferentes rumbos del país don Saro Bonano permanece en silencio. No abre la boca ni para lavarse los dientes. El único que habla es el Ministro Director del FHIS y Director del Fondo Vial., que es el mismo. Nos proporciona datos sobre la extensión de la carreteras, los costos de su reparación desde el relleno de un bache que cuesta si es pequeño 3000 lempiras hasta el costo total por kilómetro para terminar diciéndonos que no hay dinero suficiente para lo que se debe hacer, pese a los aportes del Fondo del Milenio.


Los carros de trabajo y hasta los de lujo que circulan sólo en calles pavimentadas cuando existían, se terminarán de destruir y ahora con la crisis financiera mundial, costará un ojo de la cara reponerlos no porque estén más caros sino porque ya no habrá financiamiento más que para las necesidades básicas. Supongo yo, por experiencia propia, que todos los productores del campo tendrán en la mente todo el día a don Saro y su distinguida familia, especialmente cuando el carro cargado hasta los topes se hunde en un zanjo hasta la cincha como se decía antes cuando todo se acarreaba a lomo de mula.


Con su visión humanista los gobiernos liberales se ocupan más del ser humano que de cuestiones de infraestructura, aunque Villeda Morales no descuidó ni una cosa ni la otra. Los gobiernos nacionalistas, con una visión más realista de los procesos económicos, le dan importancia a todo lo relacionado con la producción. Las carreteras recordarán con gratitud el gobierno de Callejas quien, quizá por hacer honor a su apellido, dejó en buen estado las calles, callejas y carreteras. Se destruyeron pronto, pero ese es el destino de las carreteras de Honduras, si es que para las obras materiales también existe el destino.


Parece que para la selección nacional la carretera al mundial de Sudáfrica también está llena de baches. Si no logra saltar el zanjo de México, también se quedará atollada hasta la cincha dejando cargado de ilusiones al pueblo hondureño, especialmente a ese amplio segmento que desayuna, almuerza y cena con fútbol y que pone tanta alma, vida y corazón en cada competencia que si lo mismo hiciera con la solución de los problemas de Honduras ya estaríamos al nivel de los países desarrollados del mundo o, por lo menos, de los menos subdesarrollados.


Las únicas carreteras que están como nalga de india son las que conducen al poder en las elecciones internas que se realizarán dentro de un mes, por lo menos para algunos precandidatos según dicen las famosas encuestas. La cosa está más clara en el Partido Nacional si hacemos abstracción de los partidos pequeños que no irán a elecciones internas y Licho, Ham y Aguilar tienen la candidatura como en la bolsa. Por lo que se ve don Mario Canahuati se quedará con las ganas de debatir al estilo de Cccain y Obama, porque don Pepe aprendió de memoria la lección de las elecciones internas con Miguel Pastor y no quiere caer en el mismo bache.


Entre los liberales, como de costumbre, las cosas están menos claras, aunque esta vez no van en competencia ocho corrientes como en las elecciones pasadas. Las encuestas dan como ganador a Elvin Santos, que legalmente no es candidato y como perdedor a Micheletti que sí es candidato. Se oye el rumor de una canción que habla de fraude , pero el Tribunal Supremo Electoral, el único tren que pita, aunque haya baches en la línea férrea, dice que todo está y estará en orden. Pues ojalá y Dios quiera, aunque Dios no participa en elecciones, porque sería muy desagradable ir a votar en las elecciones generales por candidatos que después nos digan sin ningún pudor que fueron producto de un fraude en las internas.


Las elecciones internas, para autoridades de los partidos y primarias para candidatos a cargos de elección en la estructura del Estado, fueron creadas para ponerle fin a la dedocracia , es decir a la vieja costumbre antidemocrática de que las cúpulas partidarias ( dos o tres personas porque los demás estaban de adorno) ponían de dedo a los candidatos de acuerdo a la cantidad de dinero que aportaban para la campaña. Aunque no podemos decir que el propósito se ha logrado, ahora se hace con menos descaro y la esperanza es que nuestros procesos democráticos vayan por carreteras mejor pavimentadas que las de don Saro Bonano y que yo, por andar hablando más de la cuenta, no tenga el camino pavimentado a Támara o, más seguro, a la casa por cárcel por pertenecer ya a la selección sub70.

martes, 14 de octubre de 2008

EL PRESIDENTE Y LA POLITICA EXTERIOR

Para los Estados la política exterior tiene carácter instrumental. No es un fin en sí misma, sino un medio para alcanzar objetivos internos. Y solo hay dos grandes objetivos: La seguridad y el Desarrollo. Ambos son complementarios entre sí. No hay seguridad sin desarrollo ni desarrollo sin seguridad. A veces se antepone uno al otro en la asignación de recursos. Si se trata de salvar la vida de las personas y la subsistencia del Estado frente a una situación de peligro, se privilegia la seguridad. En tiempos de paz interna y externa , ocurre lo contrario.

En Honduras, en la situación actual, la prioridad es y ha sido la seguridad de las personas y sus bienes. La seguridad interna. La mayor amenaza contra el desarrollo es la inseguridad. Aleja la inversión y el turismo. Crea y mantiene un ambiente de temor generalizado que paraliza las fuerzas productivas en todos los campos del quehacer nacional. Es difícil optar entre evitar que las personas se mueran como consecuencia de la violencia o de hambre, de desnutrición o que se debatan en la ignorancia y la insalubridad. Siempre es verdad que no hay desarrollo sin seguridad ni seguridad sin desarrollo.

Sin dejar de hacer algún esfuerzo en materia de seguridad, el gobierno actual ha priorizado el desarrollo con énfasis en la asistencia y el desarrollo social. Las políticas interna y exterior han sido orientadas a ese propósito. La búsqueda y consolidación de la cooperación externa ha marcado la dinámica de los órganos creadores y ejecutores de las políticas del Estado. Aún frente a iniciativas tan polémicas como ALBA, recién aprobada por el Congreso, la finalidad ha sido la obtención de bienes y servicios para labores asistenciales y de desarrollo. La percepción inicial de que se trataba de una solidaridad de carácter ideológico y el rechazo a los desplantes de Chávez, quedó desvanecida frente a la necesidad de obtener los beneficios que se ofrecen bajo el envoltorio de ALBA.

La tesis de que la delincuencia tiene su principal caldo de cultivo en la pobreza ha ganado terreno en la definición de las políticas estatales. Al combatir la pobreza se consolidan las bases sociales para mayores niveles de seguridad. Aunque sencilla de entender, la tesis no es del todo cierta. La delincuencia, como todos los problemas sociales, es multicausal. En esto y en otros aspectos se diferencian de los fenómenos naturales que sólo tienen una causa . Se puede ir con certeza del efecto a la causa y de ésta a la solución.

De acuerdo o no con su contenido y sus métodos , nadie puede negar el dinamismo que el actual gobierno le ha impreso a las relaciones exteriores. La estrategia seleccionada es complicada de llevar adelante y de entender para quienes no son actores de la misma. Pluralismo le llama el gobierno a su orientación en política exterior. Nos parece que esa estrategia ya pasó el Rubicón y que alea jacta est, es decir que la suerte está echada. Se trató de romper la lealtad unilateral a los Estados Unidos para intentar otro tipo de relaciones aparentemente contrarias a los intereses norteamericanos. El paso fue arriesgado y todos estamos expectantes sobre los resultados finales. Los temores no fueron infundados. Más que de una inclinación pitiyanqui de parte quienes manifestaron temor al ALBA, prevalecía la incertidumbre sobre el comportamiento impredecible de Chávez. No se trata de que no sepa hacia dónde va, sino de que sólo él lo sabe y puede arrastrar a sus socios a situaciones imprevistas.

Mucho, tanto positivo como negativo, puede decirse del Presidente Zelaya, pero nadie puede negar su perseverancia para tomar y llevar adelante sus decisiones. Es de esos políticos que igual pueden llevar a un Estado al éxito como al peor de sus fracasos. No sólo sabe aprovechar las situaciones para lograr lo que pretende, sino que crea las condiciones que hacen falta. Con la visita a Bush y a Uribe va neutralizando el temor de una inclinación unilateral y excluyente hacia Venezuela. Eso y no imitar a sus contertulios en el lenguaje agresivo y confrontativo, pueden llevar sus acciones por buen camino.

Quienes por naturaleza somos moderados en nuestras acciones, tenemos por sabido que la coquetería no es buena ni en el amor ni en la política. Jugar a quedar bien con dos personas o fuerzas contrapuestas puede llevar a perder la confianza de unas y de otras. Pero en eso consiste el lado interesante del experimento del Presidente Zelaya en un mundo globalizado y más desideologizado que el que persistía hasta la década del 90 del siglo pasado. El Presidente ha percibido correctamente esa realidad que ha permitido a Costa Rica abrir relaciones con China comunista sin distanciarse de Estados Unidos, siguiendo el norte de su interés como nación con el mismo criterio que la ha llevado a rechazar la posibilidad de su adhesión al ALBA.

Alea Jacta est. Ahora que el Congreso aprobó el acuerdo de adhesión al ALBA, todos vamos en el mismo barco, y sólo nos queda hacer todo lo posible para que este nuevo horizonte nos lleve a puerto seguro. Pronto conoceremos las primicias, pero sus consecuencias ojalá que todas positivas, se sentirán a plenitud después de que termine el gobierno actual. En materia de las políticas estatales ninguna transformación duradera se produce de inmediato. Ojalá que dentro de diez o más años, recordemos con gratitud la figura del actual Presidente por haber desafiado la prudencia de muchos y los temores de muchos más, para abrirle a Honduras mejores horizontes a futuro. Todo pasa porque el antiiperialismo verbal de Chávez no se concrete en una aventura que comprometa el equilibrio que su contertulio, el Presidente de Honduras, se esfuerza en mantener en la política exterior. El Congreso ha sido previsor.

LA DEMOCRACIA Y SU MAJESTAD EL TUMULTO

La frase no es mía. La usaba un recordado periodista en sus editoriales hace muchos años. Eso significa que su majestad el tumulto hace muchos años que está con nosotros, pero nunca tan presente como en nuestros días. Se nos aparece en todo tiempo y en todo lugar. Vamos al trabajo, después habernos levantado temprano con el entusiasmo que todavía es posible tener, y de repente quedamos atrapados en la toma de la única vía por donde es posible llegar a donde queremos. Indagamos entre sorprendidos y asustados y se nos dice que un patronato de barrio se tomó la carretera en protesta porque no le arreglan una calle. Son las seis de la mañana y se nos dice que el Alcalde, cuya presencia se requiere para negociar, llegará dentro de cinco horas que se convertirán en siete.

Como cuando nos asaltan, nos quedamos quietos. Tomamos el libro que siempre llevamos para estas ocasiones. Pensamos en nuestras obligaciones. Intentamos salir por algún lado. No es posible. Hablamos con la Policía que se ha hecho presente. Nos dice que son cosas de la democracia y que el pueblo tiene derecho a protestar. Que podrían actuar, pero que están esperando la orden superior que nunca llega. Hay que darles la razón , porque un policía no puede actuar si no es con la orden superior. Es una institución jerarquizada como las Fuerzas Armadas. Pensamos la jerarquía policial debería ser un poco más flexible, pero quizá sea mejor así. Se le ocurre a uno pensar que este es el único país del mundo donde en presencia de la Policía y bajo su vigilancia ocurre un secuestro colectivo por siete horas pidiendo como rescate algo que los secuestrados ni su familia pueden dar, porque se trata reconstruir una calle.

A las siete horas, después de haber firmado no se sabe qué compromiso, y cuando los secuestradores empiezan a sentir hambre, se abre el paso. Lo único que queda es regresar al punto de partido y pedir disculpas a quienes nos esperaban. Para ver las cosas del lado amable pensamos que si no hubiera sido por el secuestro no hubiéramos tenido tiempo de leer el libro que sobre Valle acaba de publicar Matías Funes y terminar las 100 horas con Fidel Castro que escribió un conocido periodista francés. Bien decían los viejos cuando yo no lo era: la paciencia es la madre de la ciencia y la abuela de las enfermedades del hígado, diría un mal pensado.

El siguiente día los maestros , para no variar, se toman las calles y los puentes. Un paro de 50 mil maestros reclama el sueldo de cinco mil a quines no se les ha pagado. Dos millones de niños y jóvenes siguen secuestrados en casa o, mejor, en las calles. Como soldado avisado no pierde guerra y porque no contaban con mi astucia, cambiamos de ruta, pero resulta que todos pensaron lo mismo y se hace una cola de los once mil demonios. Ya no hay secuestro, pero el resultado es el mismo. Mientras sigue la cola, lenta como entierro de rico, volvemos al libro. Ahora la cosa no es tan fácil, porque el libro de turno es un hueso duro de roer. Me propuse releer La Democracia y sus Críticos de Robert A. Dahal Nuevamente la paciencia es la madre de la ciencia. Si las cosas no cambian y los demás siguen el ejemplo, pronto seremos un pueblo de eruditos. No hay mal que por bien no venga, dicen.

¿ Por qué se confunde la democracia con el molote? ¿ Por qué la voluntad del pueblo tiene que manifestarse con desorden? No tiene que ser así y no siempre ha sido así. Es una conducta promovida por acción o por omisión desde el Estado. En otra ocasión he comparado al Estado de Honduras con una madre negligente. Acostumbra al hijo a chillar para todo, porque hasta que oye el berrido del cipote se acuerda que no ha comido o que hay que atenderlo. Ahora todo el mundo dice que si no es con marchas y toma de calles, nada se logra. Desgraciadamente es verdad.

Mire lo que pasó con los maestros. Hace varios meses los profesores, los verdad y los de mentirijillas, han venido diciendo que iba a venir la madre de todos los paros si no se les pagaba a quienes no han recibido sueldo todo el año. Desde la Secretaría de Educación decían que no había dinero y que hacían falta no sé qué trámites. Desde Finanzas decían que ya se habían erogado 500 millones extras para pagar maestros y que ya no había más pisto. Arreciaron las amenazas de una parte y las negativas de la otra. Se vino el molote. De repente, cuando la cosa se había llevado a un callejón sin salida, surge la solución. En un discurso improvisado y en un escenario poco usual, el Presidente Zelaya felicita a los maestros por ser revolucionarios y en un santiamén se ofrece más de lo que los maestros pedían. Finanzas no podía conseguir 150 millones y el Presidente ofreció 300. El que manda no suplica y donde manda capitán no manda marinero, máxime cuando el capitán espera hasta que todo mundo exclame: ¿ Y ahora ,quién podrá defendernos.? Por supuesto que con este esquema, no habrá Ministros buenos y siempre habrá quemazón de funcionarios.

¿Por qué se confunde a la Democracia con el desorden? Quienes faltan al respeto a la autoridad lo hacen en nombre de la democracia. Lo mismo hacen quienes promueven el choque entre los poderes del Estado. En su nombre se escudan quienes ocultan su debilidad como autoridades para actuar en el campo de sus competencias.

Críticos de la democracia han sido los fascistas desde la ultraderecha y los comunistas y anarquistas desde la ultraizquierda. Pero quienes más daño le hacen son quienes se confiesan demócratas y en el fondo sueñan con hombres providenciales que sobre las instituciones ejerzan el poder en nombre y representación diz que de los más pobres. Son más peligrosos, porque son difíciles de desenmascarar a tiempo precisamente porque son lobos vestidos de piel de oveja. Afortunadamente en Honduras hay lobos, pero sin piel de oveja.