viernes, 6 de marzo de 2009

Adios, Maxito

Desde hace dos días tus pasos pequeños se pueden oír en los pasillos del cielo, Max Gil. Tu voz suave, respetuosa, no llega a despertar a los ángeles que habían designado para recibirte. Pequeño de estatura, pero grande en ideas y sentimientos, nos dejas una sensación de vacío y en mi caso también de preocupación. Cuando en la lucha por la vida caen los que han estado cerca de nosotros, caen los que han estado a nuestro lado, quizá es tiempo de empezar a prepararse en serio por el largo y definitivo viaje.

Te recuerdo sentado en las aulas universitarias junto a tus compañeros en la vieja Facultad de Derecho donde sirvo clases por obra y gracia de algunos amigos que han sido decanos. Fueron seis años, de 1964 al 69, el año de la guerra con El Salvador. Años juveniles, de alegres charlas, y de preocupaciones compartidas en períodos de exámenes. Tú venías de Olanchito, yo de Ocotepeque, pero llevábamos el mismo apellido. Desde entonces estoy investigando el origen y extensión de nuestro apellido, nacido en las tierras de Castilla, España, en la Edad Media, época de santos y héroes en defensa de la fe.

Tengo que pedirte disculpas por no haber asistido a tus honras fúnebres. Tú y mis lectores saben que me siento muy mal en las velas y los entierros de seres queridos. Prefiero pensar que siguen entre nosotros. Hago la broma que no asistiré a mi vela ni a mi entierro. Es que me daría mucha pena verme a mí mismo estirado en un cajón, mientras mis parientes y mis pocos amigos desfilan para mirar mi última expresión facial, reflejo quizá de disgusto por tener que partir cuando se tienen todavía proyectos e ideas sin realizar. Imagino que a ti te pasó algo parecido, porque eras relativamente joven.

Ya estás con otros compañeros de la promoción del 69 que te precedieron. Te verás en los salones del cielo con Héctor Manuel Rubí, quizá todavía empeñado en resolver los problemas agrarios en el INA celestial. Verás pasar a Bonifacio Carrasco (Facho) y a Sagastume, a Pinto Rossel siempre de saco y corbata. Calladito y arrastrando los pies para caminar verás a Riera y Medina, alias Buda. Te verás con nuestros buenos maestros: Rivera Hernández, elegante, bien vestido y con la cabeza inclinada por el peso de las ideas. A López Cantarero, adusto y repitiendo siempre que el Derecho es autárquico. A Pérez Cadalso, salpicando sus conferencias con chistes y anécdotas personales. A Gutiérrez Falla, cubano que quedó entre nosotros y que aún enfermo siguió sirviendo su cátedra de Derecho Mercantil. Verás a Cisne Guzmán que llegaba agitado siempre por el problema cardíaco que se lo llevó, pero que su cátedra de Derecho Civil era tan amena e interesante. Extiéndeles tus pequeños brazos y salúdalos que la cortesía aún en el cielo sigue siendo necesaria.

No sé si al final te sentiste realizado en tu profesión como abogado. Alguna vez comentamos lo difícil que es ejercer la profesión en Honduras donde se cruzan los intereses económicos, políticos y personales que impiden la recta aplicación de la ley. No sé si al final sentiste que el Derecho puede realizar los siete valores que le asigna Carlos Cossio: orden, seguridad, poder, paz, cooperación, solidaridad y justicia y que otros autores reducen a cuatro o sólo tres como Recasens Siches: seguridad, justicia y bienestar social. Tampoco pudimos comentar nuestra corta experiencia en la administración pública. Nuestras aspiraciones y frustraciones en el esfuerzo de que el funcionario y empleado público sea un esmerado servidor de sus compatriotas en vez de convertir el cargo en un puesto de mando y de provecho personal.

Siempre que nos encontrábamos me preguntabas que dónde había estado que no me habías visto. En realidad estuve cinco años fuera de Honduras, pero creo que aún en el país íbamos por caminos diferentes. Tú te dedicaste más a la carpintería del ejercicio profesional y permaneciste fiel a tu partido Liberal. Yo me involucré con un grupo de compañeros en el esfuerzo por promover el desarrollo de Honduras desde una perspectiva popular y cristiana que me llevó a actuar como cofundador de un nuevo partido político. Fue una mezcla de fe religiosa y romanticismo social de los cuales, a pesar del realismo que traen los años, no quiero arrepentirme y, al contrario, me siento satisfecho del sendero que escogí para mi vida.

Mira Max: No estoy de acuerdo con tu decisión de irte en momentos tan difíciles para la que fue tu Patria. En este año electoral y siendo tu sobrino candidato a la Presidencia de la República hubieras podido dedicarte como nunca a una actividad que tanto te apasionó: la política. Pero además mira cómo estamos en materia de inseguridad. La vida, el mejor regalo que nos ha dado Dios, no vale nada. Podemos perderla a la vuelta de cualquier esquina sin razón ni explicación posible.

Mira como nos dejas en materia económica. Al frente de una crisis de carácter mundial y que no sabemos cómo vamos a enfrentar. Afortunadamente el Presidente Zelaya se mantiene optimista y no ve la situación que otros avizoran. Sólo él sabe a qué se atiene. Como no fuiste hombre de poder político o económico quizá estarías como nosotros, sin poder hacer otra cosa que administrar con austeridad nuestros ingresos y esperar lo que se decida a nivel de los estados y de las organizaciones internacionales ¡Quién sabe!

Buen viaje, Maxito. Que Dios te reciba con todo su amor, porque en tu paso por la tierra no hiciste mal a nadie y, al contrario, fuiste amigo de tus amigos, compatriota preocupado por tu país y miembro de una familia de Santos cuyos descendientes todos son Santos. Espérame en el cielo para que volvamos a conversar sobre esto y aquello, mí querido compañero de aulas.

lunes, 2 de marzo de 2009

¿QUIERE SER VICTIMA DE LA VIOLENCIA?

Sólo un loco podría hacerlo, dirá usted. Pero hay personas que aun sin quererlo, actúan como si buscaran lo que se pregunta en el titular. Porque ya van tres gobiernos que llegan al poder ofreciendo acabar con la delincuencia y ahora estamos alcanzando 63 homicidios por cada 100 mil habitantes. El ritual es el mismo: mataron de tantos balazos a don fulano de tal, hechor y móvil se desconocen. Al preguntar a la policía dice: hay algunas hipótesis, pero se sigue investigando.


Por eso, si usted está loco y quiere vivir esa inolvidable experiencia de ser secuestrado o de ser víctima de la violencia en cualquiera de sus formas haga lo siguiente:


1-Mantenga firme la convicción de a usted nunca le pasará una cosa así por la razón que sea: porque Dios lo protege, porque usted es invulnerable, porque sólo a otros le suceden esas cosas. Dios estará con usted mientras usted haga lo necesario y no se exponga: ayúdate que te ayudaré. Crea firmemente que, por una razón misteriosa, usted es intocable.


2- Salga de noche de su casa. Disfrute del frescor nocturno. Vaya a lugares concurridos, especialmente donde se está celebrando el triunfo de su equipo o se está lamentando su derrota. Échese tragos. Agarre patrulla y métase en cuanto lugar encuentre donde se venden bebidas alcohólicas.


3-Si es usted de los que pueden, maneje siempre un carro del año que sea de esas marcas que hacen volver culto, inteligente y guapo al dueño del vehículo. Exhíbase, exhibiéndolo.


4-Confíe en que la Policía lo va a proteger. Crea que los organismos policiales tienen el poder de ubicuidad y que pueden estar a tiempo en el lugar donde usted se ha expuesto al peligro. Crea también que todos los policías son calidad total o que los procedimientos de selección y de entrenamiento que se les aplican son de primer orden. Créalo y reafirme su confianza en que a usted nunca le pasará nada.


5-Lleve joyas colgadas de todas las partes salientes del cuerpo. Si son de oro, mejor y si no es posible use de plata. Ahora los delincuentes se han dado cuenta que la plata ha subido de valor. Hágalo todos los días, en todos los lugares y verá cómo lo admirarán quines lo miren, especialmente lo requinteros, especialización delincuencial en el robo de esas prendas.Si usted es joven, hombre o mujer (porque ahora así es) use aretes de oro. Pronto quedará sin orejas.


6-Lleve colgada siempre una pistola y confíe en que ese pedazo de hierro le protegerá la vida. Llévela visible y que sea por lo menos una 3-57 o de cualquier otro calibre que llame la atención de los delincuentes que siempre tienen necesidad de armas. Ya verá usted cómo logra ser víctima de la delincuencia y correrá el riesgo de que lo maten por y con su misma arma.


7- Confíe sólo en usted mismo. No se organice con sus vecinos para enfrentar la delincuencia. Esa misma confianza que usted tiene en que nada le va a pasar, trasládela a su familia y no tome nunca precaución para protegerla. Actúe como si su casa estuviera en otro país más seguro que Honduras- Hágalo.


8-Nunca reclame al Estado por no garantizar la seguridad de su población. Vote en las próximas elecciones sin analizar ni reclamar planes de gobierno y políticas de seguridad. Vote por colores. Confórmese con declaraciones emotivas sobre el combate a la delincuencia y no pida detalles de cómo y con qué lo van a hacer. Siga votando a siegas como los toros que arremeten contra un trapo hasta que quedan exhaustos y reciben la puñalada final.


9-Métanse en la cabeza que la delincuencia es invencible. Crea que los delincuentes son héroes valientes contra los cuales nada podemos hacer y no una pacotilla de cobardes que atacan en manada a personas indefensas. Hable siempre en mal de la policía y exalte a los delincuentes. Pide que sus hazañas sea publicadas en las primeras páginas de los periódicos y que los mismos sean difundidos a nivel mundial por Internet. Así logrará que nadie venga a Honduras a invertir o de turista.


10-Crea en los ministros de seguridad, casi todos militares retirados y por lo tanto acostumbrados a dirigir las tropas desde los cuarteles. Opóngase a que un oficial de policía dirija a la policía como ministro del ramo. Crea que con sólo multiplicar el número de mesas de ciudadanos por la seguridad las cosas irán mejor. Es un esfuerzo que no basta, pero usted crea lo contrario.


Lea detenidamente el decálogo anterior y póngalo en práctica. Pronto verá cómo usted logrará lo que pretende: ser víctima de la delincuencia. Si lo que quiere ser secuestrado por ser secuestrable, no tome precauciones. Vaya a los mismos bancos, a la misma ahora, exhiba su riqueza, y siga siempre la misma ruta. Procure dar todas las oportunidades para que planifiquen su secuestro.


Claro: si usted quiere que ocurra lo contrario, haga lo contrario. Confíe en Dios, pero tome por su cuenta todas las medidas de seguridad personal para usted y para su familia. Organícense con sus vecinos. No quiere parecer rico sin serlo. No confíe en las armas ni en su propia capacidad, porque los delincuentes atacan cuando usted está más desprevenido. Hágase cargo de su propia seguridad y la de su familia. Confíe en la Policía, pero tome en cuenta sus limitaciones. ¿Estamos?

jueves, 12 de febrero de 2009

Sociedad, representación política

Es necesaria una reflexión sobre la participación de elementos de la sociedad en los procesos de selección de los magistrados de la Corte y de los Fiscales Generales para evitar que por falta de una adecuada comprensión del fenómeno vayamos a retroceder en algo que es conveniente para Honduras. Hubo casi una campaña de algunos elementos de prensa en defensa de la facultad del Congreso Nacional para elegir en forma exclusiva a los titulares de los órganos arriba mencionados y el rechazo de la participación de elementos de la sociedad civil.

Se tiene la percepción de que las organizaciones de la sociedad civil y quienes las representan pretenden usurpar las funciones que corresponden a quienes ostentan por elección la representación política. Es posible que el exceso de protagonismo personal de algunos haya dado lugar a esa situación, pero no es y no debe ser así. Son dos niveles diferentes de participación como veremos adelante.

En realidad la persona humana es anterior a la sociedad y esta es anterior al Estado y sus instituciones. No es posible concebir al Estado separado o contrapuesto a la sociedad o a la sociedad, como conjunto estructurado de relaciones, de espaldas al ser humano, su creador. Todo tiene su origen en la naturaza psicosocial del ser humano

Quizá sea conveniente diferenciar en el proceso de toma de decisiones la etapa de preparación, la de toma de la decisión y de su ejecución. En todo grupo y con mayor razón en el Estado en la preparación de una decisión participan personas que no tienen la facultad de decidir, pero que sus opiniones, conocimientos y experiencias ayudan a los tomadores de decisiones a optar por la mejor alternativa. Cuando la madre y los hijos ayudan al padre de familia a tomar en mejor forma una decisión en nada puede sospecharse que quieran sustituir su papel como jefe de familia, en compañía de la madre.

Lo que es válido en pequeño para la familia, vale igual en grande para la sociedad. El hecho de que un grupo de personas seleccionadas para proponer una lista de precandidatos a los cargos relacionados con la administración de la justicia, en el marco de la ley creada para ese propósito, asuman su trabajo con convicción y debatan sobre quiénes sean los mejores a proponer, en nada empaña la función del órgano legislativo para tomar la decisión final.

Todo tiene su origen en la yuxtaposición de dos modelos de democracia que se han ido desarrollando en forma sucesiva, pero como ocurre con todos los procesos políticos no se han explicado con la insistencia y claridad de un proceso educativo. Me refiero al modelo clásico de democracia representativa y al modelo de democracia participativa.

En el primero el pueblo, mediante elección, le otorga a un grupo la facultad de decidir todos los asuntos del Estado sin más compromiso que rendir un informe de sus actuaciones y el riesgo de no ser reelecto en el caso de que sea legalmente posible. A este modelo se aferran quienes le niegan a personas que carecen de la representación política el derecho de participar en la preparación de la decisión.

La democracia participativa, que no debe entenderse como contrapuesta a la democracia representativa, se gestiona de abajo hacia arriba: de la persona al grupo, del grupo a la sociedad global y de esta a las instituciones del Estado. Cuando una decisión sigue ese proceso tiene más posibilidades de ser acatada y ejecutada porque surge de la voluntad de los gobernados y se formaliza por los gobernantes para regresar de nuevo a quienes deben acatarla y cumplirla.

¿Quién los ha electo? ¿A quién representan? ¿Por qué se les permite participar? ¿Es que los diputados no tienen capacidad para decidir por sí mismos? Esas y otras preguntan similares se escucharon en los últimos días. Creemos que no se adopta esa actitud por mala fe, sino por desconocimiento del modelo de democracia participativa que se ha venido introduciendo en el país por exigencias de que la población ahora está mejor informada y exige que se le tome en cuenta. A esas mismas exigencias responde la introducción del plebiscito y el referéndum como mecanismos de participación popular, todavía no utilizados y cuya naturaleza y aplicación tampoco se han dado a conocer para conocimiento del pueblo.

¿Qué hace falta? Pues avanzar en la implantación de los mecanismos de participación democrática como complemento a la democracia representativa, pero acompañando el proceso político con el proceso educativo correspondiente a fin de que tanto la clase política como los comunicadores sociales y el pueblo en general sepan de qué se trata y no se vea como excluyentes dos modelos que son complementarios.

Conclusión: Una cosa es ayudar a preparar una decisión y otra, distinta, es tomarla. En la primera etapa entran en juego los mecanismos de participación y en la segunda los órganos representativos cuyos titulares han sido electo por el pueblo. ¿Estamos?

viernes, 16 de enero de 2009

¿LUCHA DE CLASES?

Es un matrimonio sin divorcio. No hay capital sin trabajo y no hay trabajo sin capital. Son los dos factores tradicionales de la producción. Ahora hay que agregar la tecnología, la energía, la calidad en los procesos de producción y de administración. Los trabajadores y los patronos son dos prisioneros amarrados a la misma cadena: para avanzar tienen que saltar a al mismo tiempo. Si uno quiere correr mientras el otro camina, ni uno ni otro podrán lograr sus propósitos. Ambos factores deben recibir una compensación justa a su esfuerzo, los patronos en términos de la rentabilidad y los trabajadores en sus salarios. Así funciona el sistema capitalista y por algo quienes han pretendido su destrucción han promovido la lucha de clases, la confrontación entre trabajadores y patronos.

Es una lástima que la humanidad no haya inventado un sistema económico basado en la participación conjunta en el esfuerzo y los beneficios para reducir o eliminar el sistema salarial. La cogestión y autogestión iban encaminadas a ese fin, pero su desarrollo requiere cambios culturales de largo plazo. El capitalismo descansa en los rasgos más negativos de la naturaleza humano: el egoísmo y la tendencia al sálvese quien pueda. Por eso todos los intentos de superar el sistema de explotación del hombre por el hombre han sido relegados al campo de la utopía, es decir a teorías deseables, pero no realizables.

Corresponde al Estado mediante la legislación laboral y las autoridades responsables de su aplicación, regular las relaciones entre el capital y el trabajo sobre la base de justicia y equidad. En ese marco legal, se da a patronos y trabajadores la oportunidad de que por mutua acuerdo vayan ajustando la distribución de los beneficios vía salarios según el desarrollo de la empresa. Si eso no se logra, asume el gobierno la responsabilidad de hacerlo en lo que se refiere al salario mínimo. Los empresarios de Honduras siempre habían jugado a esta última alternativa seguros de que el gobierno iba a estar a su favor al fijar salarios manejables. Esta vez, por falta de análisis, les falló el cálculo. El gobierno se pasó al otro equipo y sorprendió a los empresarios con un gol de media cancha.

Ojalá que, después de la sorpresa, las cosas vuelvan a su cause. Nadie ha dicho que la medida sea injusta por sí misma. Incluso los empresarios han argumentado la imposibilidad material del pago y no la injusticia de la orden gubernamental. Hay empresarios que ya venían pagando más del salario mínimo por la naturaleza de sus actividades que quizá requieren mano de obra calificada. Otros quizá lo hagan por sentido de justicia, porque no todos los empresarios tienen vocación de esclavistas. Otros aceptan la medida, porque ya han hecho cálculos de cómo pueden compensar la erogación adicional que tendrán que hacer.

¿Dónde está el pero principalmente? Pues en que la mediada es justa, pero no es equitativa, es decir que trató como iguales a desiguales. No es lo mismo una empresa transnacional que opere en el país, o una gran empresa nacional que una pequeña o mediana empresa. No es lo mismo producir en pequeña escala para un segmento del pequeño mercado nacional que producir en masa para la exportación. La capacidad económica es diferente. Los salarios que para una grana empresa serían como quitarle un pelo a un gato en relación con sus ganancias, para otras significaría su desaparición del mercado. Esa es una realidad y por lo tanto el Estado debe darle un trato diferenciado en materia tributaria y salarial. Para defender su media el gobierno dio a conocer las ganancias de las grandes empresas, pero no hizo referencia a la pequeña y mediana empresa que es el problema principal.

Otro aspecto en el cual ha hecho hincapié el dirigente Lucas Aguilera es que si los empresarios acuden al fácil expediente de aumentarle el precio a sus bienes y servicios como medidas de compensación, se cometerá una injusticia mayor porque aumentará la carga a los desempleados que ya están pagando una culpa que no es suya, sino de la sociedad y del Estado.

Los trabajadores han hecho bien en manifestarse en defensa del salario mínimo fijado, pero deberían de incluir la defensa de quienes no tienen trabajo y que van a pagar los patos de una fiesta de cuya alegría no participan.

¿A quién beneficia la medida sobre el salario mínimo? Pues en primer lugar a quienes tienen trabajo y que ganan menos de L.5.500. Totalmente justo y necesario. En segundo lugar la imagen del Presidente y su gobierno. Su imagen de Robin Hood que le quitaba al rico para darle al pobre quedará para la historia, aunque todo quede en ilusión cuando la inflación se coma este y todos los aumentos que vengan. ¿AL Partido Liberal? Pues depende si don Elvin aprecia esas medidas como correctas y quiera aprovechar en su campaña sus efectos en la conciencia popular.
¿A quién perjudica? A la pequeña empresa cuya rentabilidad es insuficiente para absorber el golpe. Pero podemos preguntarnos,¿ vale la pena mantener empresas, grandes o pequeñas, a costa del sacrificio de los trabajadores? Esto sólo puede resolverse si el Estado genera políticas que permitan a las empresas bajar sus costos de producción y mejorar sus mecanismos de comercialización.

El gobierno tiene todavía la oportunidad de volver equitativa una medida que es justa, porque no hay peor injusticia que tratar como iguales a desiguales. No es equitativo hacer que un sano y un cojo recorran la misma distancia en el mismo tiempo y en las mismas circunstancias. ¿De acuerdo?

miércoles, 31 de diciembre de 2008

WELCOME, MISTER 2009.

Tal vez saludándolo en inglés me trae algo bueno. Porque sin mucho análisis podemos deducir que el año que se inicia será de jolgorio, pero poco nos dejará en los platos al momento de calmar la tripa. Para empezar es un año electoral. Estaremos muy afanados en ver y oír a los candidatos para no volvernos a equivocar al momento de elegir. Eso lleva trabajo, porque ellos harán todo lo posible por parecer lo que no son y nosotros haremos lo imposible por penetrar en lo que son más allá de lo que parecen. Eso es complicado, porque vivimos en una sociedad que, a falta de conocimiento de la realidad, decide por las apariencias. Siempre he comparado las campañas electorales con el galanteo amoroso. Tiene más éxito quien aparenta y finge lo que no es hasta tanto la novia o el pueblo se enamoran, porque a partir de ese momento aunque miren la realidad ya no ve sino lo que se quiere ver, es decir la imagen de la cual se enamoró. Desde que el mundo es mundo se ha dicho que el amor es ciego.

Mis artículos nunca han destilado odio ni desprecio contra los políticos o la política. ¿Por qué echar lodo u otra cosa con ventilador contra una actividad que es necesaria y además muy noble? Se trata nada menos que de la organización, regulación y conducción de la sociedad que es el barco donde viajamos todos. ¿ Qué culpa tiene la política como actividad de que nosotros seleccionemos mal a los políticos en quienes vamos a confiar nuestra vida y la de nuestras familias? Lo mismo pasa en otras actividades. ¿Qué culpa tiene la educación de que usted seleccione mal el centro educativo para sus hijos o que el Estado seleccione mal a los maestros de las escuelas públicas? ¿O qué culpa tiene la religión de que el pastor notifique el cielo para vender la salvación por varas o que el sacerdote traicione la confianza que se le tiene? Al final toda relación humana y la política es un fenómeno relacional, será buena o mala según sea la calidad de los seres humanos que se involucran en las mismas.

El 2009 será un año político y aunque la ley Electoral ha reducido el período de las campañas nadie podrá evitar que los candidatos se muevan por el país en reuniones bajo techo y que los periodistas transmitan esos eventos como noticias porque ambas cosas son absolutamente legales. Cada partido estará pendiente de lo que hace el otro y hará o contestará lo que crea conveniente para no dejarse ganar espacios en la opinión pública. Tendremos política para rato.
Como si fuera poco también será un año futbolero, otra actividad que con la política enloquece al pueblo hondureño. Rueda nos pondrá a rodar a todos detrás de la selección en todos los eventos que según parece empezarán apenas iniciado el año. ¿Que es emocionante? ¡Claro que si!

El problema es que todo exceso emocional por la política o por el fútbol nos distrae de nuestras actividades diarias en los procesos económicos, educativos, sociales que tienen que ver con nuestro desarrollo. Además que toda la publicidad comercial se monta en la actividad política y en el fútbol para hacerse oír y con eso la orquestación se vuelve total. Pero lo importante es que guardemos el equilibrio entre las actividades recreativas y las productivas a fin de que no caigamos en la receta de los antiguos romanos para tranquilizar al pueblo: Pan y circo.

El 2009 se nos anuncia además como el año de la crisis mundial más grande después de la gran depresión de la década del 30 del siglo pasado.

Para algunos se trata nada menos que de la antesala del juicio final y para otros, menos alarmistas y más conocedores, nos dicen que es un fenómeno normal del capitalismo económico que se produce cuando unos pocos por exceso de ambición y falta de escrúpulos, desequilibran el sistema y que se solucionará a mediano plazo siempre que la generosidad de la mayoría ( de los guajolotes de siempre) dirigida por el Estado sea suficiente para reparar el daño hasta que el consumo se reactive y ponga en funcionamiento el sistema productivo de cada país y del mundo.

Expertos y víctimas están pensando en cómo salir del bache, pero sólo los grandes economistas, que por grandes se cuentan con los dedos de la mano y sobran dedos, están pensando en reconstruir la carretera, es decir en rediseñar el sistema financiero mundial y los nacionales para dotarlos de los mecanismos de prevención y alarma para evitar que unos pocos gángsters pongan en riesgo a toda la humanidad.

A Honduras todos los fenómenos mundiales, buenos o malos, nos llegan un poco tarde, cada vez menos tarde debido a la globalización. No se ha restringido todavía la demanda, seguimos gastando como si nada pasara, especialmente si tenemos una o más tarjetas de crédito disponibles. Con mucha justicia el gobierno acaba de fijar el salario mínimo en una cantidad al nivel de la canasta básica (sólo comida), pero habría que saber qué estarán pensando los empresarios de todo nivel sobre su propia planilla. Ojala que esto no los lleva a hacer con un trabajador lo que antes hacían dos y se produzca un lanzamiento masivo de gente a la calle con el válido pretexto de la crisis mundial. Ojala que piensen que ese dinerito que van apagar adicional en la planilla volverá a sus manos con el aumento de la capacidad de compra de la población y activará la economía.

Preparémonos, en consecuencia, para tomarnos un coctelito de fútbol, política y crisis económica durante todo el año. Para evitar un ataque de nervios que complique las cosas sigamos viviendo con la fe en que Dios nos ama y, aunque no se meterá en las competencias futboleras a favor o en contra de los equipos en contienda ni lo hará a favor de un partido político y en contra de los demás en el proceso electoral, podemos estar seguros de que algo hará para que los pobres no aumenten su pobreza ni los ricos su riqueza como efecto de la crisis mundial que agravará nuestra crisis nacional crónica. Herzlich Willkommen, Herr 2009.

FELIZ NAVIDAD

Así decimos por costumbre. La Navidad siempre será feliz, porque se trata del nacimiento del Redentor del mundo. Lo que importa es que usted, yo y todos seamos felices en Navidad. Eso ya no es tan fácil, especialmente en nuestro tiempo. Primero porque la felicidad no es una situación objetiva y común a todo el mundo. Las mismas circunstancias que hacen felices a unas personas, hacen infelices a otras. La felicidad tiene mucho de subjetivo. Hay personas que son felices con tener salud y el pan de cada día y hay otras que no lo son aunque tengan en su poder el oro del mundo. Todo porque tratan de llenar con bienes materiales una infelicidad que tiene su origen en una insatisfacción personal que tiene otras causas. Son causas espirituales, psicológicas o que hunden sus raíces en el tipo de convivencia que se tiene con los demás, especialmente con los más cercanos en la familia, en el trabajo o con el vecindario.


Cada quien será feliz en la medida en que quiera y pueda serlo. Y hay algo más : la felicidad que se funda en factores externos y cambiantes, siempre será efímera. Y todo lo que ofrece la sociedad, el mundo, es cambiante: la riqueza, el poder, la fama, el prestigio, la salud y ahora hasta el conocimiento, porque hay verdades que fueron, pero ya no lo son y por más que nos actualicemos no estamos seguros de tener la verdad en cada rama de la ciencia, de la filosofía y menos en la teconología que es un medio que los tecnócratas confunden con un fin. Después de la frustración que causó en los griegos antiguos la destrucción de las polis, algunos filósofos ( el más famoso fue Diógenes que vivía en un tonel como el Chavo) fijaron la felicidad en el rechazo a todos esos factores externos y trataron de encontrar la fuente de la felicidad dentro de sí mismos y en la búsqueda de verdades que no tuvieran que ver con nada material.


Los romanos, que destruyeron a las polis griegas después que lo había hecho Alejandro, cayeron en el mismo hastío después que se hartaron de poder, de riqueza, de fama y de meterse placer por todos los hoyos del cuerpo. Esa era la situación que vivía el mundo llamado civilizado cuando nació Cristo. Por eso su doctrina fue aceptada fervientemente por unos y rechazada por otros. La rechazaron los judíos porque esperaban un Mesías que encarnara los poderes del mundo para enfrentar al superpoder de su tiempo, los romanos, pero lo rechazaron quienes todavía no estaban hartos de riqueza y de poder. No podían aceptar a alguien que se decía hijo de Dios y que además de haber nacido en un pesebre nunca tuvo nada material que le fuera propio, ya que confesaba que mientras lo animales del monte tienen sus cuevas el hijo del hombre no tenía dónde reclinar su cabeza.


Ofrecía algo que no les podía interesar más que a quienes nunca habían sido ricos ni poderosos o a quienes habiéndolo sido habían alcanzado el hastío suficiente como para buscar la felicidad en otras fuentes más profundas y duraderas. Ofrecía que a cambio de creer en El y en el padre que lo había enviado, se recibiría amor, perdón, alegría, confraternidad aquí en la tierra y, como de chascada ( lo que le da el pesero como regalo después entregar lo que el cliente ha pagado) la vida eterna que por cierto no empieza después de la muerte para quienes creen y viven el Cristianismo como debe ser.


Todo lo que ocurrió antes del nacimiento de Cristo fue como una preparación para su llegada. Todo el mundo civilizado de ese tiempo con toda su riqueza y esplendor, incluida la filosofía griega y sus repercusiones en Roma por su vertiente ética, incluida la religión judía, habían agotado sus posibilidades de satisfacer el ansia de felicidad y eternidad que late en cada ser humano. Pero eso no significa que todo el mundo estuviera listo para el cambio. Por eso Jesús concentró su atención en el pequeño grupo de sus apóstoles en vez de predicar por medio de la Tribuna o de los medios de comunicación, que no existían, y evitó que se divulgaran sus milagros de manera que lo llevaran a la muerte antes de cumplir la misión para la cual había sido enviado. El decidió y preparó el momento ya que el lugar no podía ser otro que Jerusalén.


El Cristianismo nació como la única alternativa frente a quienes buscan la felicidad en las cosas materiales o en el éxito al estilo humano. El maridaje de la religión con la riqueza material, de antigua raigambre judía, la encontramos hoy en algunas corrientes religiosas que predican como prueba de la fe la prosperidad económica. Y no es que Jesucristo nos quiera ver miserables como se ha interpretado a veces aquello del camello y de la aguja, sino que con su ejemplo desde su nacimiento hasta su muerte lo que nos quiere enseñar es que frente a la grandeza de la vida que depende únicamente de hacer la voluntad de Dios, todo lo que se nos pueda ofrecer se queda pequeño.


Dicho lo que todos sabemos, la felicidad navideña sólo puede consistir en aceptar que el nacimiento que celebramos, la encarnación de Dios hecho hombre, es la única fuente de amor y alegría que no es pasajera, que no es egoísta y que sólo podemos alcanzar si nos vaciamos por dentro de toda preocupación que no sea hacer la voluntad de Dios. Lejos de mí la mojigatería de creerme santo ( aunque lo sea en plural) con actitudes externas al estilo de los fariseos o de ofrecerme como ejemplo a nadie o de ir por ahí viendo a los demás de arriba para abajo por creer que tengo ya el alma en el cielo, mientras el cuerpo sigue tercamente en la tierra. Creo que las exigencias de la fe cristiana son tan grandes que superan todo esfuerzo humano y que sólo pueden alcanzarse con una fe limpia, madura, adulta, que permita la presencia de Dios en nuestras vidas.


No quiero repetir feliz navidad, porque sólo será feliz quien haga nacer a Jesús en el pesebre de su corazón en medio de la vaca y el buey que seguimos siendo todos mientras no lo hagamos. Yo, en primer lugar.

viernes, 12 de diciembre de 2008

¿CUÁL CRISIS?

Dice Ortega y Gasset que la claridad es la cortesía del filósofo y que a los técnicos, en cambio, les encanta, como Hércules de feria, mostrar los bíceps de su tecnicismo. Lo dijo el filósofo español, porque es verdad y no es verdad porque lo haya dicho Ortega hace ya casi 80 años, es decir en 1929. Digo lo anterior, porque los técnicos en economía se hacen lenguas explicando que hay una crisis mundial, que ya viene la crisis, que no se pueden aumentar los salarios, porque van a quebrar las empresas, que hay que consumir lo menos posible, porque como en el manifiesto comunista un fantasma recorre el mundo. Y todos seguimos sin entender de lo que hablan y sin que aparezca a nuestra vista el fenómeno que se nos anuncia en lenguaje de Jeremías, el profeta.
La razón por la cual no entendemos no es sólo por la forma técnica como se nos explica, sino también porque lo que se nos anuncia lo estamos viviendo los países pobres desde que el mundo es mundo. Dicen que la crisis es financiera, es decir que no hay pisto, y eso para nosotros no es nada nuevo. Sin pisto nos criaron nuestros padres y sin pisto vamos a morir. Dicen que la crisis, además de financiera es económica, porque si no hay plata no hay inversión ni consumo y si no hay eso no hay producción y si no hay producción no hay comercio y si no hay comercio de exportación no hay dólares para pagar las importaciones. Todo eso es verdad, pero para nosotros no es nada nuevo.

¿Dónde está lo nuevo de la crisis? Pues que afecta a los países ricos donde se origina el problema y de paso agrava la crisis crónica de los países pobres. Eso no se puede negar, porque las economías nacionales ahora están amarradas unas con otras, es decir globalizadas, de manera que lo que pase en una de ellas, especialmente en los países ricos, afecta a todo el mundo. Tarde nos hemos dado cuenta que el mundo es un sistema de subsistemas y de subsistemitas igual que ocurre en la naturaleza como puede verse fácilmente en el cuerpo humano. Hay sistemas naturales, mecánicos y sociales. Si destruimos el bosque nos quedamos sin agua y alteramos el clima que a su vez altera el régimen de lluvias de las cuales depende la agricultura. Si le sacamos una bujía al motor del carro, ya no funciona con la fuerza que necesitamos. Si la gente deja de creer en las instituciones políticas y le vuelve la espalda a los procesos electorales, todo el sistema democrático se cae por su propio peso.

En lo económico ocurre lo mismo. Todos los procesos económicos descansan en el crédito, es decir en la creencia, en la confianza que todos tenemos en las personas, en los procesos, en las instituciones de las cuales depende nuestros bienestar y la seguridad de nuestros bienes. En las relaciones humanas y, consecuentemente las sociales, todas las crisis son crisis de confianza. ¿Hay crisis financiera porque despareció el dinero? No. Hay crisis porque los dueños del pisto ya no lo quieren arriesgar y prefieren mantenerlo inactivo, porque los bancos en quienes confiaron lo invirtieron mal y los mismos bancos se ponen chivas restringiendo los créditos y elevando los intereses. Como con la platita baila hasta el perro, resulta que si no circula dinero los consumidores compran menos con lo cual las economías de consumo como la de los gringos se viene abajo, porque se reduce la producción y de paso nos llevan de encuentro, porque dejan de comprar nuestros productos y se cancelan los puestos de trabajo de los cuales dependen también la capacidad de consumo y, en el caso nuestro, las remesas que son como el oxígeno de nuestra economía y de las cuales depende la reducción de la pobreza ( no de la paja que se habla en el nivel gubernamental).

¿Qué hacer? Pues lanzar más plata al mercado para que su circulación vuelva a activar la cadena que empieza por aumentar la capacidad de consumo en la gente (especialmente en los países ricos) que a su vez activa la producción (especialmente en los países pobres) y que a su vez activa el comercio que a su vez genera fuente de trabajo que a su vez aumenta la capacidad de consumo que a su vez…

¿Y quién puede lanzar plata si los ahorrantes desconfían de los bancos y los bancos de quienes solicitan créditos? Pues ese odiado aparato que cuando la economía anda bien ni productores ni consumidores quieren oír mencionar, porque todo es libre empresa, libre oferta y demanda, libre comercio, libre consumo porque cada quien reclama el derecho de hacer de su platita lo que le ronca la gana. Ese maldito aparato que los anarquistas quisieran ver destruido porque con su autoridad y sus leyes limita la libertad absoluta que consideran como el primer derecho del hombre, el mismo que los comunistas odian por considerarlo un aparato de opresión de una clase sobre otra mediante la propiedad privada, el mismo que los fascistas convierten en un dios para oprimir al ser humano en su nombre, el mismo…

Bueno el mismo, es decir el Estado. Esa estructura jurídico política que con el ser humano individual y la sociedad, es decir el tejido institucionalizado de relaciones, forma la trilogía de cuya interrelación depende que la vida humana sea un cielo o un infierno. Por eso los países ricos, incluida China que pronto será la primera potencia económica mundial, han dispuesto que el Estada lance cantidades pantaurélicas (¿se acuerda de Rabelais?) de dinero al mercado para rescatar empresas, activar el consumo, que a su vez activará la producción, que a su vez…(¡ qué jodo yo, verdad!)¿Y nuestra Honduras? Pues aquí donde la crisis es permanente y donde aún lo macro es micro, el Banco Central también ha lanzado dinero al mercado rebajando a cero el encaje y poniendo a disposición lo que puede. La receta es la misma, pero a nivel de Liliput y no de Pantaurel. Perdón por el bíceps.